Mezcla 1 vaso de COCA COLA y JABÓN y no volverás a hacer otra fórmula en la vida.

Las empresas de detergentes no quieren que lo sepas porque esta receta de jabón con coca es mundialmente conocida por sus increíbles resultados.

Después de que veas para qué sirve esta mezcla, te aseguro que ahorrarás mucho dinero en detergentes.

Así que si eres una persona a la que le gustan los trucos caseros, esta receta de jabón con coca te encantará.

Antes de que conozcas este truco, debo presentarte algunos usos personales de la coca que no conocías.

Pero antes, dime desde qué país nos estás viendo, así sabremos desde qué región son más visitados nuestros vídeos.

Empecemos por el primero:

1. Limpia las manchas de aceite del suelo.

La coca también puede utilizarse para limpiar suelos grasos y manchados. Sólo tienes que echar la coca directamente sobre el suelo, dejarla actuar unos minutos y luego lavarla con abundante agua (para que no se quede pegada). Pruébalo primero en una zona pequeña para ver si tu suelo puede soportarlo.

2. Limpia el óxido.

La coca elimina el óxido del metal. Funciona en elementos como tuercas y baterías corroídas. La coca es muy eficaz porque contiene ácido fosfórico, un ingrediente que se encuentra en algunos eliminadores de óxido comerciales. Sin embargo, tiene algunos inconvenientes, ya que incluye una cantidad considerable de azúcar, lo que deja un residuo pegajoso que hay que eliminar una vez que el óxido ha desaparecido.

3. Se utiliza para limpiar el inodoro.

Cuando la taza tiene manchas extrañas, y ningún equipo de limpieza puede arreglarlo, siempre se puede utilizar una lata de refresco. Vierte el líquido en el inodoro sucio y los colores desaparecerán, pero debes saber que este truco no te evitará tener que limpiar el baño.

Por último, conozcamos el único truco de jabón de coca de hoy. Tan bien te diré al final, por qué reducir el consumo de refrescos.

Estos ingredientes son bastante económicos y muy fáciles de conseguir.

Para ello, utilizaremos una sola pastilla de jabón.

Una botella de 16 onzas de soda.

500 mililitros de agua.

Una cucharada de bicarbonato de sodio.

Una cucharada de sal.

Este truco funcionará muy bien como superdetergente casero.

Para prepararlo, lo primero que hay que hacer es mezclar el bicarbonato y la sal en un poco de agua.

Añadimos la cucharada de bicarbonato, la cucharada de sal y el agua.

Batimos un poco y dejamos reposar.

Ahora cogemos un bote y la pastilla de jabón y los rallamos.

Puedes utilizar un rallador como este y utilizar esta parte que ves aquí.

Una vez hecho esto, echamos la coca y el agua restante de las dos tazas.

Calienta a fuego medio hasta que el jabón esté bien integrado en la mezcla.

Sigue removiendo para que se integren bien todos los ingredientes.

Por cierto, me gustaría saber si alguna vez has preparado un jabón desinfectante en casa. Si lo has hecho, déjanos tu receta en los comentarios.

No obstante, esta mezcla de hoy dejará tus sartenes y ollas como nuevas y muy brillantes y limpias.

Ahora que el jabón se ha derretido, lo apagamos, lo retiramos del fuego y añadimos la mezcla de bicarbonato y sal que hemos preparado al principio.

Mezclamos todo bien.

Cogemos unos recipientes y añadimos la mezcla y la dejamos reposar.

Estará listo en aproximadamente 40 minutos a una hora.

Cómo y por qué reducir el consumo de refrescos.

Los refrescos parecen inofensivos, pero cada vez que bebes uno, tu salud se deteriora lentamente. Es hora de cambiar los malos hábitos.

Los refrescos son deliciosos y parecen saciar la sed, pero en realidad son una bomba de azúcar natural que el cuerpo sólo puede tolerar si se altera su equilibrio natural. Por eso, el placer momentáneo del consumo de refrescos provoca muchos problemas de salud a largo plazo.

Incluso los que se anuncian como refrescos "light" y "bajos en calorías" son tan perjudiciales como los que no llevan estas etiquetas. Aunque tienen edulcorantes alternativos al azúcar tradicional, las pruebas demuestran que también provocan obesidad y, además, aumentan las ganas de comer.

La Asociación Americana del Corazón recomienda una ingesta de menos de 25 gramos de azúcar al día para los adultos y menos para los niños a través de campañas como Sip smarter. Una lata pequeña de refresco de 12 onzas contiene 39 gramos de azúcar, además de otros azúcares añadidos.

Conocer los problemas que causan los refrescos puede ser una excelente motivación para encontrar otras bebidas genuinamente sedientas y beneficiosas para la salud.

1. El consumo de refrescos y sus efectos en la salud

Estudios recientes han demostrado una gran variedad de efectos adversos para la salud de los refrescos.

2. Favorece la acumulación de grasa en el hígado.

El hígado sólo puede procesar la fructosa del azúcar y el jarabe de maíz de los refrescos. Pero los estudios demuestran que el exceso de fructosa se convierte en grasa almacenada. Una parte de la grasa se convierte en triglicéridos en la sangre, mientras que el resto permanece en el hígado.

3. Causa obesidad.

Además de la grasa en el hígado, la fructosa también se convierte en grasa abdominal. Esto es una causa importante de diabetes y enfermedades del corazón.

4. Aumenta el riesgo de cáncer.

Otro estudio realizado en varios países con 60.000 personas determinó que quienes beben al menos dos refrescos a la semana tienen un 87% más de posibilidades de padecer cáncer de páncreas.

5. Provoca problemas cardíacos.

La alteración del patrón de grasas y azúcares en la sangre aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas.

Los refrescos provocan la alteración de los electrolitos. También hace que los niveles de potasio del cuerpo desciendan a niveles más bajos de lo normal. Esto puede provocar el llamado síndrome de QT largo, que consiste en anomalías de los canales de potasio y sodio del corazón y provoca arritmias cardíacas.

6. Elevan los niveles de insulina.

La insulina transporta la glucosa de la sangre a las células, pero los refrescos hacen que las células se vuelvan insensibles a la glucosa debido a la resistencia a la insulina. Cuando esto ocurre, el páncreas comienza a producir un exceso de insulina.

Este fenómeno se conoce como síndrome metabólico, que provoca hipertensión, exceso de grasa o triglicéridos y colesterol en la sangre, entre otros muchos problemas.

7. Pueden provocar diabetes.

Un estudio realizado en 170 personas y dirigido por el Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Stanford (California) reveló que beber refrescos una vez al día, todos los días, aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Esto también se ha observado en otros estudios.

8. Puede debilitar los huesos.

Uno de los ingredientes de los refrescos es el ácido fosfórico, que se utiliza para la conservación. El fósforo es necesario para el organismo, especialmente para las funciones del cerebro y la memoria. Sin embargo, su exceso es problemático.

El calcio y el fósforo conviven en equilibrio en el organismo. Cuando los niveles de fósforo aumentan, se impide la asimilación del calcio. El consumo continuado de refrescos puede provocar descalcificación y enfermedades como la osteoporosis.

9. Problemas estomacales.

En el caso de los refrescos light, tanto los azúcares como los edulcorantes artificiales favorecen el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino, especialmente de bacterias perjudiciales para la microbiota.

El exceso de bacterias puede provocar el síndrome del intestino irritable, que puede causar problemas como irritación intestinal, deficiencias inmunológicas e incluso pérdida de memoria.

En particular, los edulcorantes artificiales están relacionados con un aumento de la bacteria Clostridium difficile, una de las principales causas de infecciones estomacales en los últimos años, según estudios del doctor Robert Briton, del Baylor College of Medicine.

Opciones para evitar y reducir el consumo de refrescos industriales.

Sin duda, lo más saludable a diario es el agua. "No importa si es natural, con gas o con sabor. Lo importante es que no tenga azúcar ni edulcorantes", añade Allison Sylvestky, de la Universidad de Georgetown, en Washington.

1. Agua carbonatada con sabor. Es una excelente forma de empezar porque su textura es similar a la de los refrescos.

2. Té helado. Es refrescante. tiene cafeína igual que los refrescos y puedes endulzarlo con una cucharadita de miel.

3. Agua con gas y fruta. Puedes probar a hacer un zumo de la fruta que te guste y añadir agua con gas para recrear el efecto de un refresco.

4. Agua de frutas. Prepara una jarra con rodajas de fruta, como limón, naranja, piña, manzanas, fresas o cualquier otra fruta, y llénala de agua y hielo. Déjala reposar y tendrás siempre a mano una bebida deliciosa y refrescante.

5. Zumos naturales. También puedes probar a beber directamente líquidos naturales. No añadas azúcar, pues ya contienen el azúcar bruto de la fruta. Tampoco sustituyas los refrescos por zumos de frutas comerciales, ya que también están cargados de azúcares añadidos.

6. Kombucha. Una bebida más exótica, pero muy beneficiosa. Se trata de un té fermentado que tiene un gran número de probióticos. Es un poco amargo, pero con el tiempo te puedes acostumbrar al sabor.

7. Agua de coco. Es deliciosa, muy refrescante y está llena de vitaminas, minerales y antioxidantes.

Recuerda que aunque existen alternativas saludables y deliciosas para evitar el consumo de refrescos de cola y bebidas industriales relacionadas, no debes abusar de ellos. Lo ideal sería que aprendieras a priorizar el consumo de agua mineral sobre cualquier otra bebida en tu vida diaria.

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